Enfrentando el diagnóstico de cáncer

(El cáncer de mama pueden padecerlo tanto mujeres como  hombres. Dado que la incidencia es mucho mayor en las primeras, este artículo va dirigido especialmente a ellas).

El cáncer de mama (y muchos otros también) ya no es sinónimo de muerte. Hoy por hoy el cáncer de mama es una enfermedad curable, en diversos estadios y tipos, gracias a los diferentes tratamientos existentes. Igualmente, gracias a estos, una persona puede vivir con cáncer por años y con una adecuada calidad de vida, como sucede con los enfermos de diabetes, por ejemplo.

Aunque la percepción del cáncer como sinónimo de muerte ha ido cambiando, la enfermedad sigue siendo vista por muchos como una catástrofe, por lo que su diagnóstico produce un intenso impacto emocional.

Generalmente la reacción inicial es de shock, seguido de un periodo de dudas e incertidumbre. Esto se puede acompañar de sentimientos de impotencia,  angustia, enojo que puede llegar a ira, frustración e incluso depresión.

A esto se suman los diversos posibles tratamientos y sus potenciales efectos secundarios, que sólo consiguen aumentar la incertidumbre y la ansiedad de la paciente y de su familia.

Entonces, ¿qué hacer?

Es muy importante tener claro que, así como cada paciente es única y particular, lo es también el cáncer que padece: no hay dos cánceres que se comporten igual  ni se desarrollen de la misma forma. Es importantísimo NO compararse con nadie, ya que cada paciente es más que una estadística.

Además, en todo proceso de curación intervienen, junto al tratamiento médico, diversos factores espirituales, emocionales y cognitivos propios de cada paciente. El cómo se enfrente y supere la enfermedad depende en buen grado de su fortaleza espiritual, de sus recursos internos para confrontar la adversidad, del manejo que haga de las fuentes de frustración y de su capacidad para pensar positivamente.

El pensar y sentir de manera positiva influye en su sistema inmunológico y en su capacidad para responder a y luchar contra la enfermedad.

También tiene un papel preponderante la familia de la paciente: cuánto apoyo y solidaridad le den.

Las principales sugerencias para toda mujer (y hombre) que sea diagnosticada con cáncer de mama son:

Busque apoyo e información con los integrantes de su equipo de tratamiento, en el hospital o la clínica que le corresponda, como  su médico oncólogo, enfermera, trabajadora social, otro. Haga una lista de las preguntas y dudas que posea para que no omita ninguna.

Lea artículos y libros sobre el cáncer de mama, y visitar sitios en Internet: buscar sitios patrocinados por organizaciones contra el cáncer. Acá en Costa Rica puede accesar al de Fundeso (Fundación Nacional de Solidaridad contra el Cáncer de Mama, o al de la Fundación Dra. Ana Gabriela Ross).

– Busque apoyo en su familia y en las personas que quiere. Si no cuenta con este apoyo, haga un esfuerzo por auto ayudarse: ¡quiérase usted misma!

– Consulte sobre los diferentes grupos de apoyo para mujeres que funcionan en algunos hospitales y fundaciones, como en Fundeso.

– Consiga guía espiritual, ya que esta es básica para el manejo y recuperación de esta enfermedad.

– Busque ayuda psicológica profesional para confrontar y manejar  las emociones que esté experimentando, como la ansiedad y el miedo.

-Es vital que sea positiva. Por más estrés y angustia que produzca un diagnóstico de cáncer, más dañino y perjudicial resulta el reaccionar de forma negativa ante este.

– Combata los sentimientos de soledad. No permita que las relaciones con su familia y amistades sean diferentes a como lo eran antes de su diagnóstico.

– Aprenda algún tipo de técnica de relajación, o ejercicios de respiración, que le ayuden a realizar un adecuado manejo del estrés.

– La mente es un recurso increíble que puede usar para su beneficio o su perjuicio. Como no se puede pensar positiva y negativamente a la vez, entonces ¡sea positiva! Visualícese sana, alegre y optimista.

– Exprese sus sentimientos negativos, como enojo y frustración; hable de ellos para que los pueda comprender y superar.

Si siente enojo por estar enferma, o por sentirse mal, o por creer que lo que le ocurre se debe a su “mala suerte”, o cualquier otro pensamiento y/o sentimiento al respecto, es importante que usted exprese este enojo, que se desahogue, ya sea con alguien de su confianza, o a solas consigo misma.

El enojo es una emoción natural muy frecuente en pacientes con cáncer, que tiene que ser  expresado de manera apropiada, pero que debe  manifestarse.

-Lleve a cabo actividades de “terapia ocupacional”, como leer, pasear con su familia, o tratar nuevos pasatiempos, como hacer rompecabezas por ejemplo.

– Tenga muy presente que la vida es más importante que cualquier parte de su cuerpo, ya sea un brazo, una pierna o una mama, como es el caso de la mujeres que sufren una mastectomía (amputación de una o ambas mamas).

– Adquiera hábitos saludables de vida, en especial respecto a la alimentación y a hacer ejercicio físico como caminar.

– Recuerde que hoy en día se tiene acceso a terapias complementarias, como la homeopatía y los remedios de Flores de Bach, que son una excelente alternativa coadyuvante al tratamiento médico tradicional, especialmente para confrontar los posibles efectos secundarios de la quimioterapia. (**Busque especialistas debidamente certificados en el tipo de terapia holística que escoja).

En fin,  trabaje por sus metas e ilusiones; haga planes a corto, mediano y largo plazo. Y disfrute cada momento de su vida, que lo único que tenemos seguro es el presente.

 Links de interés

Sociedad Americana del Cáncer

Fundeso-Fundación Nacional de Solidaridad contra el Cáncer de Mama

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